Ejecución de Sentencias de despido colectivo

Ejecución de Sentencias de despido colectivo

Ejecución de Sentencias de despido colectivo

El art. 124 de la LJS regula el proceso de despido colectivo, al que se puede acudir cuando una empresa procede, tras un ERE, a despedir a una serie de trabajadores de la empresa.

La S. del TS de 10 de febrero de 2016 resuelve el tema relativo a si la sentencia dictada en ese proceso es directamente ejecutable en favor de todos los beneficiarios de la misma o si, por el contrario, tan sólo produce efectos de cosa juzgada positiva en los procesos de despido individual que pueden interponer cada uno de los trabajadores afectados por el ERE.

La Sala de lo social del TSJ correspondiente denegó la ejecución directa de la sentencia argumentando que “Se trata de una sentencia de naturaleza declarativa que concuerda con el objeto a enjuiciar en este proceso, que es únicamente la impugnación de la decisión empresarial de proceder a una extinción colectiva y no el enjuiciamiento de los despidos individuales. Introducir en este proceso, a través de la demanda, los elementos de individualización previstos para los procesos de conflicto colectivo en que se soliciten pretensiones de condena (art. 157.1 LRJS), introduciría un contenido de gran complejidad que el art. 124 no prevé. El precepto no hace ninguna referencia a la posible ejecución directa de la sentencia dictada en el proceso de despido colectivo”.

Confirma la tesis el TS manteniendo que Se trata de una sentencia cuyo objeto a enjuiciar en este proceso es únicamente la impugnación de la decisión empresarial de proceder a una extinción colectiva y no el enjuiciamiento de los despidos individuales. Introducir en este proceso, a través de la demanda, los elementos de individualización previstos para los procesos de conflicto colectivo en que se soliciten pretensiones de condena (art. 157.1 LRJS), introduciría un contenido de gran complejidad que el art. 124 no prevé, y en todo caso dejaría fuera algún otro elemento de individualización como las preferencias en el cese.”; sin que “tampoco se advierten ventajas de celeridad que caracteriza al proceso del despido colectivo (carácter urgente y preferente proclamado en el número 8 del art. 124), porque la discusión sobre esos elementos de individualización, ausentes en el proceso obligaría a abrir, en el trámite de ejecución, un incidente que, en realidad, constituiría un verdadero proceso semejante a la impugnación del despido individual.

Por consiguiente, tras una sentencia estimatoria de despido colectivo debe seguirse un proceso individual de despido en el que se ventilen todas esas cuestiones, salvo la calificación del mismo.

Fuente: D. Antonio Torrecillas, Socio Director del Departamento Procesal-Laboral de Martínez Echevarría Abogados.

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